La tarjeta, a modo de tarjeta monedero recargable, servirá a los ciudadanos para el pago de instalaciones deportivas, el acceso a eventos del teatro Carolina Coronado, Museo del Vino y otros espacios, como carné de la biblioteca, para beneficiarse de bonificaciones o para el servicio de autobuses y en un futuro para el uso de zonas wifi y otros servicios que se irán incorporando paulatinamente.
Para el titular no tendrá ningún coste la primera emisión, pero la segunda, si es por mal uso o extravío, si se cobrará una cantidad simbólica.
En la tarjeta se incluyen nombre, apellidos, fotografía y un código de barras, que servirá para identificar fehacientemente al ciudadano o ciudadana en los diferentes sistemas de gestión.